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Miremos la amenaza cara a cara


Vivimos en tiempos extraordinarios, la mente más cerrada del ser humano se queda abriéndose Los que quieren salir del trance se despiertan, si se dan cuenta de lo esclavos que han sido bajo esa Mano Oculta manipulando desde la sombra con su deseo de estado global policiaco de todo control. Los ojos de muchos abren a la realidad, ellos que sienten que 'algo va mal'. Conocerás bien este sentimiento o no estarías leyendo estas palabras. Preguntas del fondo: ¿Quién soy? ¿Dónde estamos? ¿Y por qué es el mundo así? No es por accidente que sea así. Es planeado y hay que conectar los puntos. Lo único que hace falta para que ocurra un estado totalitario es que no hagas nada.~


jueves, 8 de septiembre de 2016

Marchándose a Sion

No se atreven mencionar su nombre
En el lado sureste de Jerusalén donde estaba el templo hay un monte que fue llamado Sion.  La palabra sionismo es la creencia en una patria en Israel para la gente judía y la idea que el estado moderno de Israel es el cumplimiento de la profecía de Dios.  Eso se supone, superficialmente.  La realidad detrás de ello es un político motivo global de usurpar creado por la Casa de Rothschild.  No se trata de la gente judía, ellos son sus víctimas, no sus beneficiarios. Fueron abusados en Alemania y serán abusados de nuevo cuando convenga a los Rothschild.  Al pueblo judío se usa como frente para el cabal de sionistas y ocultistas que ha secuestrado a este mundo, controlando a la gente judía como a toda la gente, y quien los denuncie llega a ser el objetivo del etiquete de “racista” o “anti semítico”.  No es nada más que una mentira, un juego cruel.  El concepto del anti semitismo es una invención sionista de Theodore Herzl quien dijo “Es esencial que el sufrimiento de los judíos empeoren, así que ayudara que logremos nuestros planes.  Tengo una idea excelente.  Induciré que los anti semíticos liquidaren la riqueza judía.  Los anti semíticos nos ayudaran porque fortalecerán la persecución y opresión de los judíos.  Los anti semíticos serán nuestros mejores amigos”.  El sionismo destruye las raíces semíticas y muchos judíos lo oponen.  Rabbi Weiss dijo que Israel debe ser desmantelado y devuelto a los palestinos.  Dijo que es la voluntad de Dios que los judíos se queden en el exilio hasta que reconozcan a la Mesías.  Rabbi Weberman dijo que debemos darles a los palestinos una disculpa y devolverles a su hogar.  No oirás estas auténticas voces judías en los medios de comunicación – las de Israel Shamir, Norman Finkelstein, Henry Makow – no se reportan sus opiniones.  No todos los judíos son sionistas, y no todos los sionistas son judíos.  La mayoría de los sionistas en América son cristianos que creen en el Armagedón. Y el término de “anti semitismo” refiere, verdaderamente, a un grupo de idiomas que originan del medio oriente – hebreo, árabe, amárico, arameo, tigrinia, tigre, oromo, maltes, y lenguas extintas como fenicia  y acadio.  Llamar a los investigadores “anti semíticos”, quieren destruirlos porque acercan a la verdad, quieren bloquear investigación legitima de las actividades de los Rothschild y Henry Kissinger y los banqueros que construyeron el estado de Israel con guerras y decepción.  Su método es la Liga de Anti Difamación lo cual fundaron los B´nai B´rith en 1913, dirigido por Abraham “Abe” Foxman.  Es un brazo de MOSSAD, una actualización de la inteligencia israelita que los Rothschild establecieron ya hace unos siglos.  Organizaron el Congreso Mundial Judío y trabajaron con las familias Bronfman.  Inventaron leyes de odio haciéndolo un crimen cuestionar la versión oficial del holocausto.  Algunos investigadores fueron a la cárcel por proponer otra versión de la historia, ya que la investigación independiente del holocausto podría potencialmente revelar todo el enredo de los Rothschilds y los Windsors con los nazis, así demoliendo la historia oficial judía, en que tanto depende su estafa.  Jóvenes judíos maravillosos han ido a la cárcel por rechazar servir en el ejército israelí, por rechazar matar y mutilar a ciudadanos inocentes.  Mordechai Vanunu fue a la cárcel por 18 años por revelar el arsenal nuclear de Israel.  Hoy todavía tiene restricciones en lo que pueda decir y donde pueda ir. Otro judío Norman Finkelstein, cuyos propios padres sufrieron en un campo de concentración nazi, hablo sobre el efecto que tiene el sionismo en la gente judía…  y por eso Norman fue llamado un “self-hater”… eso significa alguien que se odia a si mismo.  Todo ha sido un gran engaño.  Y ahora empieza a ser extraño de verdad.  Porque el 90% de ellos que hoy se llaman a sí mismos judíos, ni una gota de sangre semítica corre por sus venas… ya que las semillas de Jacob se dispersan por los cuatro ángulos de la tierra… ¿cómo sabrían quiénes son?

Hijos de Babilonia
¿Qué significa “judío?”  ¡Ni hay raza judía ni pueblo elegido de Dios!  Ser judío no es una nacionalidad, es una religión.  Un judío es cualquier persona que se realiza el proceso de convertirse al judaísmo. La gente sigue el judaísmo por todo el mundo.  Estudios antropométricos de grupos judíos muestran una variedad de características físicas y grupos de sangre, según un papel científico publicado “La Cuestión de Raza” por Profesor Juan Comas.  Y el trabajo de Harry Shapiro, “El Pueblo Judío: Una Historia Biológica”, produjo la misma evaluación.  La tribus bíblicas “israelitas” se casaron con mucha gente y evolucionaron en una raza hibrida diversa, como lo hemos hecho nosotros.  No preservaron ningún tipo de puridad racial a través de las edades.  Eso no lo ha hecho la mayoría de la gente.  Los elites, sí.  Ellos son los quien necesitan este mito persistente de la raza judía.  Y la gente lo suponemos, porque seguimos oyéndolo.  Sin embargo, más del 90% de los que se llaman a sí mismos judíos hoy, no tienen ninguna conexión histórica con la tierra llamada “Israel”.  ¿Cómo sucedió que la gente judía sean judíos?  Mucha investigación en este tema, referirse a los investigadores Arthur Koestler y Dr Sandor Nagy y su libro “La Cuna Perdida de la Cultura Hungría”.  La gente “judía” no era semítica, ellos no eran los niños hebreos de Israel de la Biblia…  son los descendentes de los sumerios.  Los sumerios no eran semíticos.  Los sumerios migraron de la Sumer anciana, que hoy en día es Irak y Kuwait, donde creció la civilización de Babilonia.  Había dos migraciones separadas, una por Turquía hacia la Cuenca de los Cárpatos – y ellos llegaron a ser los “Magyars”.  La otra fue al norte de Sumer hacia las montañas del Cáucaso, que hoy en día es Georgia, entre el Mar Negro y el Mar Caspio, y ellos eran los hunos.  Los hunos,  con su famoso líder “Atila el huno”, en esta zona de Georgia llegaron a ser los Khazars y esto era el Imperio Khazar. Ellos y los Magyars AMBOS descendieron de los sumerios.  Los Magyars crearon la patria de Hungría.  La ciudad de Budapest lleva el nombre de Buda, el hermano de Atila. Los hunos-Khazars era una tribu turca, hablaron un idioma turca.  El territorio Khazar vario la amplitud de Asia hasta Europa, se cruzaron con tanta gente e invadieron mucho de Europa, y por eso mucha gente en Israel ahora parecen más europea que árabe, a pesar de sus raíces sumerias. Los Maygars hablaron finlandés-ugriano, que tiene más de 2000 palabras que relacionan al sumerio.  De las inscripciones sumerias, arqueólogos concluyeron que la lengua sumeria no era semítica.  Tuvo mucha semejanza con el húngaro, finés, turco, y el mongol.  De todos esos idiomas el húngaro es el más parecido, que tiene más de 1000 raíces de las palabras en común.  Teniendo en cuento estos hechos,  el término “anti semítico” se queda en el ridículo, y un funcionario americano judío del Departamento de Estado, Alfred M Lilienthal, confeso que era el punto débil para los sionistas.  Pruebas del ADN y exámenes de ojos confirman que estos grupos no son semitas.  Los semitas son los árabes, etiopios, saharauis, mauritanos y sudaneses.  Los Khazars consiguieron una gran influencia sobre Polonia, Checoslovaquia, Austria, Hungría, Rumania y Bulgaria. Eran paganos, y según las leyendas, su rey, el Rey Bulan, tuvo sueños y visiones… es como cuando oyes como se fundaron algunas religiones.  En este caso era una estrategia política para evitar absorberse por los cristianos y los musulmanes a cada lado, porque en el año 740 dC, el Rey adopto el judaísmo.  Y toda la nación de Khazaria se convirtió en judíos.

Éxodo
Después de guerras, invasiones, Genghis Khan y la agitación de los mongoles el Imperio Khazaria se rompió. Decayó su poder a través de los siglos, y emigraron en muchas direcciones.  Vástagos de ellos prosperaban en las tierras libres eslavas donde llevaron con ellos el judaísmo talmúdico y construyeron grandes centros, particularmente en Polonia y Lituania. Nombres antiguos de lugares en Polonia y Ucrania sirven como los testigos de memoria.  Kozorzewek, Kozara y Kozarzow, de la palabra Khazar.  Zydowo y Zhid significan judio.    El país Polonia obtuvo su nombre de Polans, las tribus que formaron su alianza.  Leyendas polacas y húngaras refieren a los Magyar-Khazars como trabajadores en la administración, recaudadores de impuestos y prestamistas de dinero.  Luego esta gente, que se conocía por siglos como los Khazars, empezó a perder su origen verdadero durante el periodo en que llevaban el gorro del yarmulke judío.  Todo el mundo empezó a llamarles “judíos”.  Su verdadera identidad se olvidó, pero no se escapó de la memoria de las familias elites que nos contaron una historia falsa… esta historia de los Khazars es la más escondida y reprimida en cualquier parte.   Benjamín H. Freedman, un hombre de negocios de Nueva York y judío, y de una información privilegiada, dijo: “Refiero a ellos como así llamado judíos, porque yo sé que son.  No hubo ninguno de ellos que tuvo antepasado que pusiera ni un pie en la tierra sagrada nunca.  No solo en la historia del Viejo Testamento, sino desde el principio del tiempo.  ¡Ni uno!”  En el siglo 16, el Papa confinaba a los judíos Kahars en los guetos y las masacres cosacos en Ucrania pues llevaron a otro éxodo, hacia Alemania, Hungría, Rumania y Bohemia. Este éxodo continuo para tres siglos más hasta que la Guerra Segunda Mundial.  Hoy estos Khazars se llaman los judíos Ashkenazi, y son 90%-95% de ellos que se llaman “judíos” hoy.  Los demás 10% o 5% son los judíos Sefardí, conocidos como los Mizrahim, los verdaderos hebreos semitas que tienen una conexión histórica a Palestina.  Vivian en el Medio Oriente, España, Portugal y África del Norte y son los parientes de sangre de los árabes.  Son el grupo más antiguo que describe la Biblia.  Hablaron el hebreo desde su primera encarnación pero luego hablaron árabe, arameo y amárico también, a causa de su localidad.  Oficiales Ashkenazis han abusado a los judíos etiopios. A los Sefardís los hicieron trabajar hasta doce horas al día en enfermedad y miseria.  Hay un documental sobre unos 6,000 niños Sefardís que recibieron una sobredosis deliberada de rayos X. Cada primer ministro en Israel desde 1948 ha sido un Khazar Ashkenazi.  Los Ashkenazim nunca hablaron el hebreo.  Hablaron el yidis, una lengua germánica que ellos desarrollaron de alto alemán medio.  Es que evoluciono y tomo aspectos de hebreo, arameo, lenguas eslavas y otras influencias.  Usa el alfabeto hebreo.  De la población general Khazar, que se cruzaron como el resto de nosotros, salió un porcentaje pequeñísimo, minúsculo, de líneas de sangre que se quedaron puras… una raza aparte de los demás… a quien no les importa una mierda la gente judía.  Ellos eran los Rothschild, gente como Henry Kissinger y otros.  Su linaje se remonta a los Khazars.  Ellos crearon una pletora de fraternidades babilonicas y organizaciones ocultas.   Algunos se identificaron con el nombre de Bauer, ahora conocidos como los Rothschild.  Esta familia pronto tomo control de las fundaciones financieras y comerciales en Europa.     


Asunto de familia

Colgó una señal roja encima de la entrada de su casa en Frankfurt, una estrella de seis puntos que había inspirado su nombre nuevo – Rothschild, que es un escudo rojo en alemán. Su antiguo nombre era “Bauer” hasta que el banquero Mayer Amschel Bauer lo cambio en 1760.  Otras familias cambiaron sus nombres para esconder su identidad.  Los Rockefeller solían ser llamados Rockenfelder, y los Roosevelt eran Rosenfelt. Mayer Amschel Rothschild fundo la dinastía.  Hizo su fortuna socializando con la realeza y aristocracia alemana y la dinastía Hesse, que forman parte de la realeza británica.  Mayer Amschel y sus cinco hijos establecieron casas bancarias en Frankfurt, Londres, Paris, Viena y Nápoles.   Mayer Amschel eligió las mujeres para sus hijos por las relaciones de negocio que traerían a la familia.  Prefería que se casaran con sus primas, mantenlo en la familia.  Tuvo dieciocho nietos, dieciséis de ellos se casaron con sus primos hermanos y todos se casaron con banqueros como los Worm, Sichel y Beyfuss.  Baron Rothschild era el primer Señor en Westminster en Londres y manipulaba la agenda de Theodore Herzl, el padrino del sionismo tan pronto como se le llego el poder.  Estas familias llegaron a ser barones, condes, vizcondes, duques, marqueses…



Jacob Rothschild, en cuarto lugar Barón y presidente de la Fundación Yad Hanadiv, financio el edificio Knesset y Corte Suprema en Jerusalén.  Su arquitectura grandiosa está llena de características masónicas flagrantes y geometría sagrada por todo el edificio pero los periodistas y críticos omitieron mencionarlos.  Dentro del Corte Suprema, francamente es un templo masónico, tiene una pirámide con dos agujeros en la cima representando un ojo que ve Todo.  El elefante en la habitación es la “Estrella de David”, Sello de Salomón, o talismán de Saturn, la que tuvieron los Rothschild y la puso en la bandera de Israel.  La cambiaron de roja a azul. Es que demasiada gente habría reconocido la firma de los Rothschild.

Pero hay algunos de ellos que abandonaron la familia.  El nieto de Evelyn Rothschild hablo con el autor israelí Barry Chamish en una reunión en 2006, sobre su familia repudiada: “Ellos crearon Israel como su juguete personal.  Les hacen más ricos y les da más control.  No va a ser destruido.”

Y hubo un estrecho colaborador de la familia, el tercer Vizconde Palmerston, que era Henry John Temple en el medio del Siglo 19 era Primer Ministro de Bretaña y un masón.  Y desde 1830 hasta 1865 dominaba la política exterior de Bretaña.  En 1840 escribió que los judíos “se encuentran dispersas en Europa”, escribió que “hay una noción fuerte que ya acerca el tiempo en que su nación vuelva a Palestina” y “traerían riqueza para aumentar los recursos del Sultán”.  Escribió que “sería de gran importancia para el Sultán alentar a los judíos que vuelvan y se instalen en Palestina”.  Y en 1897 el Congreso de Sionismo tuvo lugar en Basilea en Suiza, para crear un estado judío en Palestina.  Un voto a través de la ONU concedió el 56% de la tierra palestina a los judíos, robándoles la mitad de la tierra a los indígenas.  ¿Pero por qué votarían así todos esos países?  ¿Alguien ha oído hablar del holocausto?